CMA004 -Buceo en Naufragios

recife1 recife2 Como siempre digo en las charlas, es unas de mis debilidades, unas de las actividades entre tantas que el buceo y el mundo submarino nos ofrece, que nos permite acceder. Quizás una de las más místicas, las que nos conecta con el pasado, y con la exploración de un hecho en el tiempo, el “Naufragio “.

Todas las actividades de buceo son reconfortantes, y cada una tiene su  gratificación para los que practicamos esta actividad, más allá de las preferencias, pero lo fuerte que es ver semejante estructura durmiendo en el fondo del mar, y nosotros ahí, junto a ella, sin duda es algo privilegiado, “ vaya forma de ser testigos”.

Claro está que para disfrutar un naufragio de verdad, no basta con llegar hasta él, es mucho más atrapante conocer su leyenda, como fue que llegó a ese lugar, que ha pasado con su tripulación, con su carga, entre otras cosas. Es decir, conocer su historia.

Es muy fuerte ir recorriendo cada metro y recordar esa leyenda,  participar de proyectos de investigación, de arqueología, de exploración.  Muy difícil de explicar.

Como si motivos faltaran, es encantador ver como se va transformando un naufragio con el tiempo, dando lugar a un arrecife artificial, donde muchas especies buscan refugio de los depredadores, su casco se va forrando con el tiempo,  es sorprendente.

Pero claro,  no es un buceo más, es uno de los más especializados, uno de los que más nos va a exigir habilidades, fortaleza mental, por citar alguna de ellas.

Para realizar buceos en naufragios sea este un barco, un avión, un auto,  vale considerar algunos detalles, para no aventurarse sin tomar la debida capacitación.

Pensaste que al entrar a un naufragio,  la salida directa a la superficie ya no está presente, que en su interior puede ser desconcertante cuando mas grande es, que el tiempo y el estado de sus elementos con el trabajo del mar pueden estar colapsando,  que en su interior vamos a encontrar limo o sedimento, que el compás dentro de un naufragio puede no estar indicando la realidad, que su interior puede ser muy estrecho por momentos, que su interior puede albergar visitantes?

Probablemente, todas estas consideraciones que desarrollamos en la nota, sean un condimento más,  de lo que se siente al entrar a un pecio, pero vale considerar cada uno de estos puntos en la planificación para poder disfrutar con mayor seguridad este tipo de buceos.

Bajo techo

Al ingresar a un naufragio, no cabe duda alguna que vamos a estar realizando una inmersión con techo. Y esto no es un detalle menor. Ni nosotros ni las burbujas que respiramos salen en forma directa a la superficie. Si además consideramos que el buceo deportivo realiza sus inmersiones respetando el sistema de compañero y que muchas veces vamos a ser más de dos ingresando a un compartimiento,  las citadas burbujas se incrementarán. Recordemos que un litro de aire, levanta un kilo de peso. Vaya detalle no? Basta pensar en parámetros standards de consumo, verdad, para imaginar cuanto aire puede quedar atrapado en un sector del pecio mientras buceamos.

Muchas veces, partes de un naufragio, con suficiente antigüedad en el fondo, y presentan un grado avanzado de corrosión, y estas recibirán la fuerza de empuje del aire de esas burbujas, siendo tal que podría provocar el desprendimiento de alguno de los elementos. Que mal momento para que un buzo este debajo,  verdad?

Es aconsejable cuando se bucean compartimientos demasiado cerrados, y sobre todo que no hemos recorrido o explorado, no detenerse mucho tiempo en un lugar, es aconsejable observar siempre como estoy avanzando y hacia que.

El Sedimento

El naufragio reposa en el fondo del mar, y mientras eso ocurre,  sedimento se va depositando en su casco,  con mayor volumen es su interior aun. De modo que remover este sedimento en el interior de un naufragio al bucear en grupo es algo factible.

Esto no es un detalle menor, ya que la visibilidad pasará a ser muy reducida, cuando volvamos sobre nuestros pasos, no será la misma que al ingresar.

Una forma de minimizar esto, es disponer de un gran control de flotabilidad, trabajar con una patada lateral en el interior del mismo, evitando mover el sedimento con las aletas, moverse con cuidado, y con riqueza técnica.

No obstante, las burbujas de aire, pegarán en los techos de los compartimientos, y desprenderán sin duda sedimento. Es de esperar, que al emprender el regreso hacia la salida, no sea la misma visibilidad que al entrar.

Tamaño de un Naufragio

La eslora o largo, la manga o ancho y el calado o altura de un barco, no es un detalle menor a la hora de recorrer un naufragio. Esas distancias se multiplican en el interior, si consideramos pasillos, escaleras, y niveles.

Esto puede producir grandes confusiones a la hora de regresar a la salida por donde entramos, siendo muy importante de considerar y monitorear,  nuestro consumo de aire.

Una buena práctica es la llamada regla de los tres tercios, mi simpatía con este método es total, porque no estamos hablando de cálculos simplemente, estamos haciendo lectura de la realidad.

Claro, si yo considero un tanque con 210 at (para el ejemplo), estaría considerando 70 AT, para descender e ingresar, 70 para salir y subir hasta la parada de seguridad, y 70 para la reserva.

Como el buzo esta monitoreando su aire/consumo en forma periódica, claramente esta forma de planificar este tipo de inmersiones,  le hará decidir con un margen bastante importante de seguridad,  cuál es el momento de regreso a la superficie.

También cuando nos disponemos a recorrer un  naufragio de importante dimensiones y sobre todo desconocido para nosotros, es muy valioso disponer de un plano del barco, de modo de poder planificar mejor su recorrido.

No obstante, dependiendo de su antigüedad en el fondo, puede ocurrir que sus partes no estén exactamente como han sido representadas en el plano, o bien que la posición en la que este yace en el fondo del mar,  nos produzca cierta duda acerca de lo estudiado en el dibujo.

En tal sentido, la mejor práctica para recorrer un naufragio, es una línea de seguridad, un carrete, asegurando la salida, y penetrando y retornando por el mismo.

Debemos sumar métodos alternativos, como por ejemplo, marcar las salidas de los distintos compartimientos con luces químicas, por eventualidades que pudiéramos sufrir con la línea de seguridad.

Lógicamente, una tabla para graficar nuestro recorrido, nunca, está mal vista.

Es muy importante en la planificación disponer de métodos alternativos que aseguren la salida.

Para aventurarse deberíamos considerar

  • Tener la especialización adecuada es lo más recomendable. Es conveniente que antes de tomar esta especialidad, usted haya recibido entrenamiento especial en,  buceo nocturno, buceo profundo, orientación subacuática, como también haber tomado el curso de Stress & Rescue.
  • El buceo en naufragios, requiere de destrezas muy similares al buceo en cavernas o cuevas, una decidida actitud mental, moverse lentamente, y fundamentalmente estar familiarizado con todas y cada una de las partes de su equipo. Esto evitará dudas y probable presencia de stress. No es un buen lugar para que el stress aparezca y mucho menos para que este se convierta en pánico.
  • Sin duda equipos adecuados son recomendables, como carrete, linternas, luces químicas, tablas, fuente alterna de aire.
  • No es recomendable cierta combinación de buceo especializado, como es el caso de  penetraciones a naufragios durante las noches. Pensemos que esa luz natural que nos llevó al naufragio, fuera de él,  no estará más presente, y que al penetrar  y no bien pasemos la puerta que elijamos, ya no será identificable la salida si no la marcamos debidamente con luces, químicas o no, buzos en el exterior con luces, dependiendo en el mejor de los casos de esas luces para encontrar la salida. Si consideramos nuestras experiencias en buceos nocturnos, quien no pasó por un apagón de linterna en una de esas inmersiones, o bien un problema de amarre de la misma al casco. Para considerar.
  • No penetrar en gran número de buzos a la vez, pensemos que los pasillos normalmente son angostos, y entraremos uno detrás de otro. Supongamos que alguien necesita encontrar la salida rápidamente, todo pasaría a ser un caos, cuando más buzos mayor será el descontrol. Cuatro es un número ya considerado, y lo ideal son tres. Ante la sensación de estar trabado o enganchado, no se esfuerce, pare, respire con calma, piense  y luego actúe. Recuerde que no está solo, que hay todo un operativo si las cosas fueron planificadas debidamente.
  • Ingresar con detenimiento y lentitud, con gran poder de observación, fauna de gran porte podría estar en su interior, en actitud de casa, y al verse sorprendida por buzos, intentará buscar la salida de cualquier manera, llevándose todo por delante para conseguir ese objetivo. Es el caso del sur argentino, poblado con lobos. En estos casos es conveniente ponerse ruidosos antes de entrar. Puede ser una situación incómoda al menos.
  • No forzar la apertura de puertas, investigar la fijación de las mismas al pasar por una que este abierta, pensemos que lo que puede abrirse de un lado es probable que del otro sea tremendamente difícil poder hacerlo. Mover una puerta en el fondo del mar no es algo liviano tampoco.
  • Informarnos acerca de los detalles del mismo con el operador de la zona es una buena costumbre, pero el tiempo que el naufragio se encuentra en el fondo del mar, si tuvo movimientos, puede no estar estable, es mejor aun, ya que estando dentro no sería la mejor práctica para enterarnos.
  • Seleccionar con cuidado los compartimientos a los que ingrese, alguno de ellos podría aun contener combustible, perdiendo totalmente la visibilidad.

Seguramente, si quienes decidimos hacer un buceo en naufragios consideramos estos aspectos, con una exhaustiva planificación, sin dejar cabos sueltos, estaremos realizando un buceo mucho mas seguro, pero fundamentalmente nos permitirá, relajarnos y disfrutar,  “grabar en nuestras memorias esos momentos que son difíciles de olvidar, esos momentos que al dormir siempre recordamos, esos momentos que al estar despiertos, parecería que estamos soñando, sin duda esos momentos en el que las palabras son muy pequeñas para semejante sensación, al revivir su leyenda, despertar nuevas fantasías y ese momento con el fondo del mar… todo un sentimiento, algo muy fuerte, difícil de explicar…

 

BUENOS BUCEOS, BUCEE SEGURO, NO SOBREPASE  SU PROPIO LIMITE